jueves, 25 de julio de 2024

 

Guía para mantenimiento de automóviles































1. Filtro de aire de la cabina

Los filtros de aire de la cabina, cuya finalidad es mejorar la calidad del aire interior, apenas llegaron a ser comunes en el año 2000. El filtro se encuentra detrás de la guantera, debajo del panel de instrumentos o debajo del capó, y debe cambiarse aproximadamente una vez al año. Si bien es posible hacerlo uno mismo, puede que te cueste mucho trabajo lograrlo.



2. Líquidos

Antes: las varillas te mostraban si tenías suficiente aceite y líquido de la transmisión automática. Para los líquidos de los frenos, de la dirección asistida y del parabrisas, simplemente te fijabas en el depósito. Para el del refrigerante, tenías que abrir la tapa del radiador y fijarte.
Ahora: algunos automóviles ya no tienen las varillas del aceite y de la transmisión, sino que cuentan con sensores para notificarte si hay un problema. No necesitas tocar la tapa del radiador; en su lugar, ubica un tanque de depósito aparte que está debajo del capó donde podrás ver si hay poco refrigerante. Los mecánicos llenan todos los líquidos durante el mantenimiento de rutina.







3. Filtro de aire del motor

Antes: abrías el capó, girabas una tuerca de orejas, quitabas la cubierta del filtro de aire y colocabas un filtro nuevo.
Ahora: no es tan fácil. Debes tener cuidado de no dañar el cableado del sensor de aire electrónico que, por lo general, está incorporado en el cárter del filtro de aire. Pon un filtro nuevo una vez al año o cada dos años, según cuánto conduzcas.





4. Lavado y encerado

Antes: usábamos agua y jabón, una esponja para lavar, una manguera para enjuagar y una gamuza de cuero para secar.aplicábamos cera varias veces al año.
Ahora: lo único adecuado de la manera anterior es la manguera. El resto podría opacar y rayar la pintura del automóvil. Compra jabón especialmente formulado para el lavado de automóviles (menos fuerte), y usa un mitón para lavar y una toalla de microfibra para secar. Y averigua si el recubrimiento de cerámica sería más apropiado que la cera convencional para tu automóvil. 







5. Aire acondicionado

Antes y ahora: solo necesita atención si hay una fuga en el sistema. Si un técnico dice que necesitas recargar el líquido de refrigeración es porque hay una fuga que debe arreglarse primero, o te están estafando.

6. Frenos

Antes y ahora: pide que te inspeccionen las pastillas de freno cuando realicen otros servicios regulares. Cuando estén desgastadas, pide que las reemplacen. Dependerá del automóvil, pero es probable que sea necesario entre las 30,000 y 50,000 millas. Cómo conduzcas también es un factor que influye. Conducir en la ciudad —especialmente en embotellamientos de tráfico— tenderá a desgastar los frenos más rápido que conducir por la autopista sin congestiones de tránsito.








7. Banda de rodadura

Para medir con más precisión, es más fácil que compres un medidor de la profundidad de las llantas en una tienda de repuestos automovilísticos por unos pocos dólares. Normalmente, se considera que una banda de 2/32 pulgadas o menos no logrará pasar una inspección de seguridad. Para alargar la vida de la banda, lleva a que roten las llantas cada 6,000 a 8,000 millas.






8. Faros delanteros, traseros y señales de giro

Antes: sacabas la bombilla dañada y colocabas una nueva.

Ahora: los faros de los vehículos modernos —de halógeno, xenón o led— podrían durar lo mismo que el automóvil. Y si no fuera el caso, muchos son muy fáciles de reemplazar.







9. Presión de las llantas

Antes: si parecía estar baja, probablemente así era.
Ahora: las llantas radiales modernas siempre parecen estar un poco bajas; el modelo de base plana le permite a la llanta cubrir un espacio mayor para lograr más tracción. Así que no confíes en lo que veas; verifica la presión de las llantas una vez al mes (o una vez que eches combustible y otra no) con tu propio medidor de barra o digital. Usa la cantidad de presión indicada en la calcomanía pegada en la apertura de la puerta del lado del conductor para determinar los niveles adecuados; el lateral de la llanta dice la presión máxima, no la recomendada. Las llantas delanteras muchas veces requieren niveles de presión distintos que los de las traseras en los automóviles más nuevos.










10. Escobillas para limpiaparabrisas

Antes: comprabas una pieza de goma que debías deslizar para reemplazar el limpiaparabrisas desgastado.

Ahora: compras un paquete que ya cuenta con escobillas para limpiaparabrisas en su soporte elástico. Viene con una amasada de adaptadores para que se ajuste al brazo de la escobilla para limpiaparabrisas de tu automóvil.











11. Cambios de aceite

Antes: cambiábamos el aceite cada 3,000 millas; se hacía fácilmente en casa.
Ahora: la programación depende del automóvil; los cambios de aceite podrían hacerse una vez al año o podrías esperar hasta que hayas conducido 15,000 millas, particularmente para los automóviles más nuevos que requieren aceite sintético. Consulta el manual del propietario (o confía en los recordatorios de servicio del panel de instrumentos, que deberían estar configurados para coincidir con lo que dice el manual). Deja que lo haga un profesional; es difícil quitar el panel en la parte baja del chasis de un automóvil moderno.





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